Manuel Sanz Benito

El filósofo Manuel Sanz Benito fue un destacado espiritista, ligado desde su juventud a la revista El Criterio Espiritista, y a Alverico Perón. Publicó señaladas obras filosóficas como La ciencia espírita o La psiquis. Fue catedrático de metafísica y lógica en las universidades de Barcelona, Valladolid y Madrid. Liberal, estuvo también vinculado a la corriente filosófica krausista de Julián Sanz del Río, como Francisco de Paula Canalejas (a quien Alverico Perón dedicó su Carta de un espiritista). Debido a sus profundas convicciones espiritistas, hubo de soportar la intolerancia y el fanatismo de algunos sectores para poder ejercer su cátedra en Barcelona, como veremos a continuación.

Manuel Sanz Benito
Los años de juventud y su compromiso social
Manuel Sanz Benito nació en 1860, según Méndez Bejarano. Más concretamente, el 15 de febrero de 1860, según biografías posteriores, en la provincia de Madrid, aunque tal vez fue en fecha un poco anterior. Si la fecha de nacimiento es cierta conoció la filosofía espírita a edad temprana, pues en 1877, contando 17 años, publicó el artículo «La duda en la sociedad» en El Criterio Espiritista. Y a partir de este escrito, su colaboración en la revista creada por Alverico Perón y con la Sociedad Espiritista Española fue muy fructífera, prolongándose hasta 1889.
Se doctoró en la Facultad de Filosofía y Letras y ganó por oposición una cátedra de filosofía. En el Instituto de Lugo permaneció por espacio de 3 años. De allí pasó a ser catedrático de filosofía en Guadalajara, donde desarrolló una importante actividad cultural. En esta ciudad fue socio destacado del Ateneo Caracense, que presidió en 1891. Y allí impartió el discurso Determinismo y libertad. Además, en la ciudad alcarreña, fue director de la Revista del Ateneo Escolar y asistía a la tertulia del Centro Volapukista (lengua artificial, competidora del esperantismo).
Entre su labor social hay que destacar que fue el promotor de la Caridad Escolar, una sociedad benéfica fundada en 1889 en Guadalajara. Su objetivo era proporcionar ropa y calzado a los hijos de familias trabajadoras, que se distinguiesen por su aplicación al estudio y su conducta ejemplar.
Las obras filosóficas y espiritistas
Durante sus años como profesor en Guadalajara, se convirtió en uno de los principales defensores del espiritismo en España. Asistía a congresos internacionales, y publicaba artículos en El Criterio Espiritista y en la Revista de Estudios Psicológicos.
En 1890 Manuel Sanz Benito publicaba La ciencia espírita, con prólogo del Vizconde Torres-Solanot y en 1891 presidió en Guadalajara el Ateneo Caracense, donde pronunció el discurso Determinismo y libertad.
En los albores del siglo XX, en 1900 publicó La psiquis, obra donde aborda el estudio del alma o espíritu, donde afirma:
Sostiene, por lo contrario, el espiritualismo, la existencia del alma como realidad que se palpa ante la conciencia, de igual modo que ante los sentidos se perciben los objetos materiales. Y mientras el materialismo niega la existencia del Yo y de la personalidad humana idéntica en cada momento del tiempo, el espiritualismo racional hace de dicha identidad personal el primer principio de prueba para sus elucubraciones. Afirma además éste, no ya la existencia del alma, la Psiquis, como entidad no emanada de las fuerzas orgánicas, sino teniendo caracteres propios de espontaneidad y libertad en su modo de obrar, y como resultado de todo, la individualidad persistente fuera de la carne, la trascendencia de la vida del ser.
Su magisterio en la universidad
El 22 de marzo de 1893 ganó por oposición la cátedra de metafísica de la Universidad de Barcelona. Este hecho parecía probar que en España era posible un espiritismo de cátedra, serio y científico. Sin embargo, pronto la reacción de clericalistas y carlistas desató un ataque furibundo contra el nuevo catedrático, como lo demuestran numerosos altercados que pueden seguirse en la prensa contemporánea, como El Diluvio.
Este hecho no era nuevo, ya lo habían sufrido otros catedráticos como el krausista Julián Sanz del Río en 1865 en la Universidad Central de Madrid. Como consecuencia de esta persecución, Manuel Sanz Benito permutó la cátedra de Barcelona por la de Valladolid. Y más tarde, por concurso, ocupó la de Lógica fundamental de la universidad de Madrid. Desencarnó en Madrid en 1911 y, como Sanz del Río o González Soriano, fue inhumado en el cementerio libre.
Un poema plantea la duda razonable acerca de la fecha de su nacimiento o su precocidad en materia filosófica
En el Almanaque del espiritismo para 1873 encontramos el poema «El amor de los amores» firmado por M. Sanz. Si este poema fue escrito por Manuel Sanz Benito y, en verdad, nació en 1860, entonces lo escribió a la temprana edad de 14 años, pues este almanaque se publicó en abril de 1874. La profundidad de la reflexión que emana del poema y el vocabulario empleado solo podrían ser obra de un adolescente de altas capacidades, que es posible, ciertamente. Planteamos la duda razonable acerca de la fecha de nacimiento de Sanz Benito, pues no tenemos ninguna referencia archivística exacta de su nacimiento. Es obvio que Sanz Benito conoció el espiritismo a edad muy temprana, posiblemente arropado por su entorno familiar y social. En todo caso, aquí dejamos una prueba de su precoz inclinación a verter sus inquietudes y reflexiones filosóficas a través de la poesía. Transcribimos sus emocionados versos:
El amor de los amores
Miré al espació; interrogué a los mundos:
¿Dónde la causa está de mi aflicción?
Y los mundos callaron a mi ruego
Y estalló de amargura el corazón.
Miré a la tierra, le pedí la dicha
Que en mi cuna fugaz desapareció
Y la tierra me dio goces tan tristes
Que el alma a su contacto se turbó.
Miré en torno de mí… solo el vació
Mi vista extraviada pudo hallar,
Y sintió tal dolor el pecho mío
Que la existencia quise abandonar.
Cerré los ojos ante tal quebranto,
Mi espíritu de hinojos se postró,
Y entonces una voz cruzó el espacio
Diciéndome amorosa: ve hacia Dios.
Y fui hacia Él, y aquellas amarguras
Que la tierra en sus goces me otorgó,
Fueron para mi alma flores puras
Mezcladas con la esencia de su amor.
Miré al espacio, y en aquellos mundos
En los cuales mi alma nada vio
Leer yo pude en páginas sublimes:
¡Con la ciencia y la fe se llega a Dios!
(M. Sanz)
Bibliografía de Manuel Sanz Benito
Monografías
1890. La ciencia espírita, Barcelona : Imprenta de Daniel Cortezo y compañia, 199 págs. (con un prólogo por el Vizconde de Torres-Solanot)
[1891]. Determinismo y libertad. Discurso pronunciado en el Ateneo Caracense por el presidente de dicho centro don Manuel Sanz Benito, Valladolid : Imprenta de Jorge Montero, 19 págs.
1893. Programa vigente en la asignatura de Metafísica. Barcelona : F. Giró, 35 págs.
1897. Programa de Metafísica. Valladolid : Sucesores Hijos de Rodríguez, 36 págs.
1900. La psiquis, Valladolid : Imprenta de Jorge Montero, 167 págs.
1900. Propedeútica lógica. Valladolid : Imprenta de Jorge Montero, 36 págs.
[s.a.] Filosofía popular : conferencia dada en la Sociedad el Fomento de las Artes de Madrid. Valladolid : Imprenta de Jorge Montero, 30 págs.
Poema en Almanaque del Espiritismo
1874. «El amor de los amores», Almanaque del Espiritismo para 1873, págs. 45-46. (El Almanaque se publicó el 30 de abril de 1874, tal como figura en la portada del ejemplar conservado en la BNE, con la escritura del Vizconde Torres-Solanot, que fue su propietario, como sabemos a través de su rúbrica en otro ejemplar de la serie.)
Artículos publicados en El Criterio Espiritista
1877. «La duda en la sociedad», El Criterio Espiritista, 10, págs. 101-104.
1882. «Duda o realidad. ¿Qué es la verdad?», El Criterio Espiritista, 15, págs. 113-115.
1883. «¿Qué es el hombre?», El Criterio Espiritista, 16, págs. 1-4.
1884. «Discurso en la conmemoración del aniversario de Allan Kardec», El Criterio Espiritista, 16, págs. 50-53.
1884. «Discurso sobre Allan Kardec», El Criterio Espiritista, 17, págs. 64-67.
1885. «Al espíritu de Allan Kardec. La muerte», El Criterio Espiritista, págs. 52-ss.
1886. «Un recuerdo a Kardec», El Criterio Espiritista, 19, págs. 56-ss.
1886. «La libertad iluminando al mundo», El Criterio Espiritista, 19, págs. 146-148.
1887. «Idealidad en la vida», El Criterio Espiritista, 20, págs. 142-144
1888. «Lo imposible», El Criterio Espiritista, 21, págs. 45-47.
1888. «Trabajemos con Kardec», El Criterio Espiritista, 21, págs. 76-ss.
1888. «Extracto del discurso pronunciado en el Congreso Internacional Espiritista», El Criterio Espiritista, 21, págs. 166-ss.
1889. «Positivismo y espiritismo», El Criterio Espiritista, 22, págs. 87-89.
1889. «El discurrir señal de poco entendimiento: los buenos y los sabios», El Criterio Espiritista, 22, págs. 103-ss.
1889. «El Espiritismo desde el punto de vista vulgar», El Criterio Espiritista, 22, págs. 118-ss.
1889. «Congreso Espiritista de París. Discurso pronunciado en dicho Congreso», El Criterio Espiritista, 22, págs. 161-164.
1889. «El Espíritu: su realidad, su inmortalidad y progreso indefinido», El Criterio Espiritista, 22, págs. 181-185.
Otras colaboraciones
1889. Discours dans le Congrès Spiritualiste International tenu à Paris a l’occasion de l’Exposition Universelle de 1889. Valladolid :
1893. «El Espíritu: su realidad, su inmortalidad y progreso indefinido», Revista de Estudios Psicológicos, 25, págs. 163-169.
1893. «Discurso (sobre el espiritismo)», Revista de Estudios Psicológicos, 25, págs. 292-297.
Fuentes
Almanaque del espiritismo para 1873.
El Criterio Espiritista (1868-1878)
1927. MÉNDEZ BEJARANO, M. Historia de la filosofía en España hasta el siglo XX. Madrid : Renacimiento. [En línea: Cap. El Espiritismo, en www.filosofia.org]
1934. V Congreso Espiritista Internacional. Libro resumen.
Manuel Sanz Benito, [entrada en www.filosofía.org]




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